Por qué son importantes los votantes latinoamericanos en Estados Unidos

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Qué importancia tiene los votantes latinoamericanos en Estados Unidos?

 

Aumento de la población hispana

La población hispana de Estados Unidos alcanzó un récord de 62,1 millones de personas en 2020, se trata de un crecimiento constante del 23 % desde el año 2010, de acuerdo con la Oficina del Censo de Estados Unidos.

Y es que el crecimiento de la población hispana es un factor clave, no solo en los cambios de la diversidad racial y étnica en EEUU, sino también en lo que significa para la población latina tener más influencia en las decisiones de política.

Hoy en día, los hispanos son el grupo racial o étnico más grande del país; solamente la población blanca los sobrepasa.

Además, se anticipa que en el futuro los hispanos continuarán desempeñando un papel fundamental en ese crecimiento: en el año 2060, se proyecta que los hispanos constituirán el 27 % de la población estadounidense. Es decir: una de cada cuatro personas en EEUU se identificará como individuo de herencia hispana.

Voto en Latam

Participación latina en las elecciones

Las estadísticas muestran que casi 17 millones de votantes latinos participaron en las elecciones de noviembre de 2020, un aumento del 29,8 % con respecto a las elecciones presidenciales de 2016.

Los latinos han mostrado niveles sin precedentes de motivación y entusiasmo en parte por la situación económica provocada por la pandemia de Covid-19, seguido por la atención médica, el empleo, el racismo y la discriminación.

Los latinos están saliendo a votar porque estos temas son realmente importantes para ellos.

De acuerdo con el centro Pew, 36 millones de latinos podrán votar en 2024. Este aumento se debe, principalmente, a los jóvenes.

Se estima que cada 30 segundos un hispano cumple 18 años; para muchos analistas este número récord convierte a los hispanos en la minoría étnica o racial con más peso en la futura contienda electoral, por encima de los afro-estadounidenses.

Aunque mayoritariamente los latinos se identifican tradicionalmente más con los demócratas, el sentido de su voto está orientado por su origen y creencias religiosas.

Demografía electoral 

Los latinos tienen cada vez mayor importancia en el paisaje político estadounidense, lo que seguramente tendrá su impacto en las elecciones que vienen, incluyendo las presidenciales de 2024.

El electorado hispano se puede concentrar en cinco principales grupos:

MEXICANOS:

En los EEUU viven unos 37 millones de personas de origen mexicano, cerca del 62 % de la población latina.

Con una frontera compartida y una compleja relación diplomática acentuada en la era Trump, los mexicanos son cerca del 58 % de los votantes latinos.

Casi la mitad (46 %) de los votantes hispanos residen en los dos estados más poblados del país: California (con 7,8 millones de latinos), donde cerca del 80 % de electores hispanos de ese estado es de origen mexicano, y Texas (con 5,6 millones), donde el 87 % de electores hispanos también tiene ancestros en ese país.

PUERTORRIQUEÑOS:

Son el segundo grupo hispano en el país, con 5.6 millones de puertorriqueños, casi el doble de la cantidad que vive en la isla, lo cual convierte a los boricuas en el segundo grupo hispano más grande de Estados Unidos.

Los estados de mayor concentración son Florida (20%), Nueva York (20%) y Nueva Jersey (8%).

Si bien los puertorriqueños nacen con ciudadanía, solo pueden votar por presidente si viven en uno de los 50 estados que conforman Estados Unidos, según el Pew Center. Esta comunidad representa cerca del 13% del voto latino.

El peso del voto puertorriqueño juega un papel importante en las elecciones de Florida, principalmente por los residentes del área de Orlando que, a partir de 2017, luego de que el huracán María devastara la isla, conforman una comunidad de 1.3 millones de puertorriqueños, la segunda más importante después de los cubanos.

CUBANOS:

Representan el 5 % de los votantes latinos, la mayoría de los cuales se concentran en Florida, un Estado que ha sido fundamental en las elecciones presidenciales en las últimas dos décadas y que es fuertemente demócrata pero que recientemente ha sido foco de interés de los republicanos.

Los cubanos han votado tradicionalmente por los republicanos mostrándose como la principal comunidad de votantes hispanos del estado con cerca del 30 % y seguidos por los puertorriqueños con 29 %.

Los cubanos han estado más involucrados que otros grupos latinos; en las ùltimas elecciones, el 56 % de los cubanos votaron en comparación con el 48 % de los puertorriqueños y el 46 % de los mexicanos.

DOMINICANOS:

La población dominicana ha crecido un 37 % en la última década en el país. Alrededor de 2,2 millones de inmigrantes de o nacidos en la República Dominicana ahora viven en los EEUU, la mayoría viven en Nueva York, donde representan el 20,8 % del voto latino.

Siete de cada 10 dominicanos son ciudadanos, de los cuales el 45 % lo son por nacimiento y el 27% están en proceso de naturalización, lo que les permitiría ejercer su derecho al voto, aunque la mayoría no vive en estados clave.

EVANGÉLICOS: 

Además del origen geográfico de los votantes, los factores religiosos también juegan un papel importante para muchos latinos, siendo el grupo más destacado en este sentido los evangélicos, quienes tradicionalmente han gravitado hacia candidatos más conservadores.

En el caso de la campaña presidencial de 2017, este grupo religioso, bajo los principios sobre temas como el aborto, el rechazo al matrimonio entre personas del mismo sexo, las políticas sobre la comunidad LGBT y la elección de jueces conservadores en la Corte Suprema fueron respaldadas ampliamente por este grupo religioso.

El voto latino ha resignificado la dinámica de la contienda electoral en los EEUU, presentando innumerables variables que desvela a los encargados de las campañas; sin embargo, todavía presentan muchos desafíos para esta comunidad cada vez más creciente en su participación económica, social y poco a poco a nivel político:

  • Más hispanos no son más votos: Si bien actualmente hay 62 millones de hispanos, hay que tener en cuenta que muchos son indocumentados; otros tienen permiso de residencia legal pero no están naturalizados, con lo cual no tienen derecho a participar en una elección; sin embargo, más de 21,7 millones de hispanos son actualmente elegibles, un récord histórico y un incremento de más de 2 millones desde la última elección presidencial.

Como resultado, los votantes elegibles están creciendo, pero aún no reflejan todo el peso de la comunidad hispana. La mayoría de los adultos latinos no votan por ser extranjeros.

Por eso al voto latino se le denomina “Oso Durmiente”, porque no se ha visto el efecto que podría tener y solo podrá evidenciarse a medida que siga el recambio generacional.

  • El voto joven: otra razón por la que el voto hispano es atractivo para ambos partidos es que el creciente electorado es joven. Por definición, es menos probable que los jóvenes tengan afiliaciones partidarias establecidas y cada vez hay más y más minorías que dependen de los jóvenes para obtener una representación política en el gobierno de EE.UU. El desafío es el de interesar a un segmento de la población que tiende a participar menos en política que los más veteranos.
  • ¿Monolítico?: las preferencias de la principal minoría del país están lejos de ser uniformes: el voto hispano no es monolítico y esto se evidencia con el comportamiento electoral de los mexicoamericanos en el oeste del país, que difiere del de los cubano-hispanos en la costa este. Como resultado, California se ha inclinado históricamente hacia el Partido Demócrata, mientras que Florida fue un bastión republicano hasta 2008.
  • La inscripción: los índices de inscripción en el registro electoral: aunque casi 22 millones de latinos son elegibles para votar, es apenas la mitad la que efectivamente participa. Las estadísticas indican que menos del 60 % de los que podrían hacerlo se acercan a votar. Así, los partidos han destinado sus mejores armas a anotar nuevos votantes hispanos, con estrategias que van desde la concientización hasta la visita puerta por puerta.

Los analistas políticos no están seguros de que ver un apellido latino en una boleta provoque inmediatamente la simpatía de los votantes, pero coinciden en que una mayoría y una participación continua a través de elecciones consecutivas podría tener una consecuencia indirecta: una mayor presencia hispana en los cargos electos.

En el futuro, la representación que logren los hispanos afectará los asuntos nacionales, y cuanto más candidatos hispanos, más fácil será asegurar que los temas que importan a los votantes hispanos como la economía, la educación y los temas migratorios, tengan un lugar en Washington.

Esto se logra fomentando la participación y la creencia de que es posible obtener cargos políticos, especialmente a nivel local y estatal.

Finalmente, los candidatos han orientado su enfoque a desarrollar estrategias políticas en avisos de radio y TV con versiones en español, abordando temas como la educación, para destacar las becas promovidas por el gobierno para que los jóvenes hispanos puedan continuar la educación superior.

También sobre salud, una cuestión sensible para millones que no tienen cobertura, e índices de desempleo, que han afectado a los latinos más que a otros grupos.

Claramente es una buena noticia que más latinos se postulen y ganen elecciones; sin embargo, esto no significa que las condiciones del día a día de los latinos vayan a mejorar.

Una cosa está clara: el panorama político de Estados Unidos está cambiando y los hispanos son parte de ese cambio.

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